Lo más recomendable es preparar la salsa mientras cueces la pasta. Para darle más sabor a tu platillo lo recomendable es cocinar la pasta con la salsa durante un minuto. Puedes agregar también un poco del agua de cocción para que el almidón le de una mejor consistencia a la salsa. Añade también un chorro de aceite de oliva, un trozo de mantequilla y un poco de queso parmesano y revuelve muy bien. Verás que tu pasta queda más cremosa.