Manitas de cerdo guisadas

De

Guiso clásico, sabor de antaño, una especie culinaria en extinción, con mucho menos grasa de lo creemos, aunque sin valor proteico, contiene gran cantidad de colágeno, que le aporta al guiso tal melosidad, que te hará borrar hasta el dibujo del plato en el que lo sirvas de tanto rebañar. Es una verdadera delicia, dentro de los platos de casquería, será de los más apreciados, no en vano, se cocinan, en muchos países de los cinco continentes, en algunos países, gracias al ingenio o necesidad de personas que sufrían de hambruna, en otros, debido a las guerras, cuando no había otra cosa que comer, incluso por culpa de la esclavitud, ya que la “alta alcurnia”, no comía estos “despojos”, el caso es que este manjar no sabe de conflictos bélicos ni de clases sociales y gracias a eso, todos podemos disfrutar de unas manitas por un módico precio. A veces se usan las patas de la vaca, pero las de cerdo son más “finas”, ya sabes, del cerdo me gustan hasta sus andares, y porqué no las patas?.

  • 4
  • Fácil
  • 20 minutos
  • 30 minutos
  • Económico

Ingredientes

  • 6 manos de cerdo cocidas
  • 1 cebolla grande picada
  • 1 zanahoria picada
  • ½ pimiento rojo picado
  • dientes de ajo picados
  • 1 copa de vino blanco seco
  • 1 cc pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel
  • 2 tomates maduros rallados
  • 3 cayenas secas trituradas
  • 2 cs orégano seco
  • 1 cc pimientas en grano
  • 4 cs aceite vegetal
  • 750 ml caldo de carne
  • sal marina

Preparación

Paso 1

1. Es importante que las verduras estén muy finamente picadas y las manos limpias, cocidas y partidas en mitades.

2. En una cazuela ponemos el aceite y freímos a fuego medio la cebolla con la sal marina durante unos 6 minutos.

3. Añadimos el pimiento, ajos, zanahoria y el laurel. Freír bien durante unos 6-8 minutos más a fuego medio-bajo.

4. Ahora ponemos el pimentón, cayenas, los granos de pimienta rotos, el orégano, el tomate rayado y el justo antes de poner el vino subimos el fuego. Dejamos que evapore el alcohol.

5. Agregamos las manitas, removemos y echamos el caldo, bajamos el fuego a medio y dejamos unos 30 minutos para que suelten bien el colágenos Dejar reposar antes de servir.

Para limpiar las manitas, ayuda mucho usar fuego para quemar los pelos que quedan, luego afeitarlas bien y cocerlas con unos granos de pimienta, unas hojas de laurel un poco de sal marina y agua suficiente para cubrirlas. Luego partirlas en mitades.

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