Galletas de mandarina y pétalos de flores

De

Vas al super y te tropiezas con un bote de pétalos de flores. Lo compras sin saber para qué y con el run run de en qué puedo utilizarlo?? Eso sin olvidar que son muy bonitos.
Según el propio envase se pueden añadir a varios tipos de platos: carne, ensaladas y postres.
Postres? ... Galletas!!
Y ahora que es época de riquísimas mandarinas, te preguntas: y por qué no?
Hemos cogido la receta de las cookies de chocolate que hicimos en el mes de abril y le hemos dado nuestro propio giro.
Así que, al lío!!

  • 6
  • Fácil
  • 15 minutos
  • 20 minutos
  • 60 minutos
  • Económico

Ingredientes

  • 220 gr. de harina
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 100 gr. mantequilla temperatura ambiente
  • 100 gr. de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 huevo L
  • Ralladura de 2 mandarinas
  • 2 cucharadas de pétalos de flores (Lidl)

Preparación

Paso 1

Mezclar en un bol la mantequilla (tiene que estar blandita), el azúcar y el huevo.
Lo batimos hasta conseguir una masa cremosa.
Tamizar la harina y la levadura y agregarlas a la mezcla anterior. Cuando esté todo bien incorporado, añadimos la vainilla, las ralladuras de la mandarina y los pétalos.
Llegados a este punto, tenemos que trabajar la masa manualmente hasta conseguir que tenga una cierta consistencia.

Paso 2

Es aconsejable dejar reposar la masa una hora en la nevera porque resulta más fácil de trabajar, pero si no tenéis tiempo lo podéis hacer enseguida y quedan igual de buenas, lo único es que la masa resulta algo más pegajosa.
Nosotras hicimos un cilindro con la masa y la envolvimos en film transparente, así una vez fría solamente hay que ir partiendo "rodajitas" de galleta.

Paso 3

Transcurrido el tiempo de nevera, precalentamos nuestro horno a 180º y preparamos una bandeja con papel sulfurizado (de horno) y vamos colocando la masa dejándolas un poco separadas entre sí porque cuando se cuecen, crecen un poco.
Dejarlas en el horno unos 15-20 minutos o hasta que los bordes se pongan dorados.
Las colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.

También te gustará