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Cómo congelar la sopa sin abarrotar el congelador

 

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Todos estamos de acuerdo en que una buena sopa casera se prepara en gran cantidad o no se prepara. Pero claro, al cabo de 2 o 3 días comiendo lo mismo empezamos a hartarnos. ¿Por qué no congelarla? Porque si la metemos en una botella de plástico nos arriesgamos a que explote dentro del congelador; si la metemos en tupperware ocupará demasiado espacio y nos obligará a descongelarla toda al mismo tiempo... ¿No hay ninguna solución entonces? Sí que la hay, sigue leyendo...

 

  • Una vez que la sopa está lista, la dejamos enfriar y la vertemos en moldes de silicona para muffins. Seguidamente, introducimos estos en el congelador con cuidado de colocarlos sobre una superficie resistente (un plato o una tabla de cortar), ya que la silicona es muy frágil. Dejamos que el congelador haga su trabajo durante unas horas o toda la noche y entonces retiramos las porciones de sopa de los moldes y las introducimos en una bolsa para congelar que volveremos a dejar en el congelador. Así podremos preparar las raciones de sopa que mejor nos convengan cada vez, tan solo tendremos que calentarlas en una olla o en el microondas.

 

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  • Si la estrategia anterior no acaba de convencerte, siempre puedes optar por congelar tu sopa usando pequeñas bolsas para congelar con cierre hermético. Para evitar desastres utilizaremos alguna caja vacía (un paquete de cereales, por ejemplo), alrededor de cuyos bordes ajustaremos bien nuestra bolsa de congelar antes de verter la sopa. Por último, cerraremos bien e introduciremos las bolsas en el congelador, tumbadas en horizontal.

 

¡Ya no tienes excusa para no disfrutar de una buena sopa en cualquier momento!

 

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INGREDIENTES: 

  • 3 patatas.
  • 500 gr de salsa boloñesa.
  • 50 gr de espinacas frescas.
  • 200 gr de queso cheddar y gruyer rallado.

 

PREPARACIÓN:

1. Corta las patatas (sin pelarlas) en rodajitas muy finas.

2. En el fondo de una bandeja para hornear, coloca una primera capa de estas rodajitas. Sobre esta capa, extiende la mitad de la salsa boloñesa; sobre ella, la mitad la mitad de las hojas de espinaca y, sobre ellas, la mitad del queso rallado.

3. Repite el paso 2, alternando patatas, salsa, espinacas y queso.

4. Hornea a 180 ºC durante 1 hora y 15 minutos.

 

Divídela en porciones (más o menos grandes según el hambre que tengas) y acompáñalas con un poco de ensalada.

 

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