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Parmesano: el queso italiano por excelencia

Queso parmesano

 

El parmesano es un queso italiano conocido en el mundo entero de consistencia dura y textura granulosa. Originario del norte de Italia, su producción se concentra principalmente en tres provincias de la región Emilia-Romaña: Parma, Módena y Reggio Emilia.

Sobre su elaboración podemos destacar un dato bastante curioso: para obtener 40kg de parmesano son necesarios 600 litros de leche de vaca.

 

 

el Parmigiano Reggiano

El parmesano es rico en proteínas, calcio, fósforo y bastante calórico (400kcal por 100gr). A pesar de ello, es el príncipe de los quesos italianos…y es que parmesano…no puede serlo cualquiera, solo el auténtico tiene derecho a la denominación oficial “Parmigiano reggiano”.

En la misma región son varios los productos que ostentan este tipo de denominación de origen: el jamón de Parma, el Lambrusco y el vinagre balsámico de Módena son algunos ejemplos más de la riqueza gastronómica de Emilia-Romaña.

 

 

 

A la hora de comprar

Podemos encontrarlo en porciones o rallado y listo para acompañar nuestros platos de pasta. Reconoceremos que es el auténtico gracias al logo que lo acompaña "DOP" (Denominación de Origen Protegida) y a la fecha de fabricación que nos indicará el grado de su maduración. Cuanto más edad tenga, más intenso será su sabor.

 

 

Consumo

 

El queso parmesano joven suele utilizarse rallado para acompañar la pasta, el risotto, cremas de verduras, veloutés y para cualquier tipo de gratinado.

Cuando el parmesano tiene un grado de afinación más elevado, suele cortarse en láminas y es ideal para acompañar un rico carpaccio o una ensalada mixta. También es recomendable degustarlo sólo, con un poco de vinagre de Módena o acompañado de fruta fresca y frutos secos. En cualquier caso, un bocado exquisito para servir como aperitivo o entrante.

 

 

Conservación

Para conservarlo podemos envolverlo en film de plástico transparente y depositarlo en la parte baja del frigorífico. De este modo podemos conservarlo hasta varios meses. Deberemos prestar especial atención a que la corteza permanezca bien limpia evitando así la aparición de moho.

 

Maridaje

Para maridar nuestros platos con parmesano muestra recomendación es un Chardonney bourguignon y si se trase de un risotto, un Lambrusco de Emilia Romagna.

 

Si quieres difrutar de todo el sabor del parmesano, estas son nuestras sugerencias:

 

Risotto de champiñones, calabacín y parmesano:

 

Risotto

 

 

Espaguetis Casalinga:

 

Espaguetis casalinga

 

Técnicas de cocina

Tartiflette, una receta para los muy amantes del queso

 

Pan, patatas, bacon y, por supuesto, mucho queso. ¿Qué es? Una tartiflette en formato fondue, o dicho de otro modo, el paraíso de los muy queseros.

 

INGREDIENTES: 

  • 1 pan de campo o pan de pueblo.
  • 1 queso reblochon.
  • 15 patatas pequeñas.
  • 7 u 8 lonchas de bacon.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1 cebolleta.
  • Sal gorda.
  • Aceite de oliva.

 

PREPARACIÓN:

1. Abre el pan por la mitad y vacía la base de miga con la ayuda del cuchillo de pan y una cuchara. En el hueco, coloca el queso. Tápalo de nuevo con la parte de arriba, envuélvelo por completo en papel de aluminio e introdúcelo en el horno a 180 ºC durante 30 minutos.

2. Mientras, pon a hervir 15 patatas pequeñas en agua salada.

3. Corta las lonchas de bacon en dos y extiéndelas. Cuando estén hechas, envuelve cada una de las patatas en uno de los trocitos de bacon y ponlas en una bandeja para hornear junto con los dientes de ajo machacados (sin pelar), un chorrito de aceite de oliva y sal. Hornea durante 20 minutos a 180 ºC.

4. Saca el pan del horno, ábrelo y espolvorea la cebolleta picada por encima del queso.

 

Sírvelo todo junto y moja las patatas en el queso antes de llevártelas a la boca. ¡Mmmh!

 

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